Quién fue Bruce Peter Lee y por qué se convirtió en el temible pirómano de Reino Unido

Bruce George Lee fue el protagonista de varios incendios y muertes (Archivo).

 

 

 

El mundo de lo ilícito tiene diversas ramas en su haber, desde las más desgarradoras hasta las más “simples” aunque con necesidad de castigo por parte de la justicia. En ese abanico de hechos policiales figura la piromanía, que si bien es el acto de prender fuego, algo a veces puede terminar de una forma trágica.

Por Crónica

Uno de estos personajes que mataron gracias a la acción del fuego es el británico Bruce George Peter Lee, quien cometió al menos una docena de hechos piromaníacos que dejaron un saldo de 12 muertos y otros hechos similares en los cuales fue responsable, pero la justicia nunca se los pudo confirmar.

Lee (cuyo nombre verdadero es Peter Dinsdale) nació en julio de 1960 en la ciudad inglesa de Manchester y su infancia tuvo tintes complicados, ya que su madre, que ejercía la prostitución, decidió enviarlo con su abuela para que lo críe con pocos meses de edad.

El niño, que nunca conoció a su padre, vivió de orfanato en orfanato y tuvo problemas físicos desde que nació, ya que tuvo un retraso mental, tiene ataques epilépticos y una hemiplejia espástica, con lo cual fue un blanco de burlas por parte de otros niños.

Amante de la estrella de artes marciales de la década de los 60 y 70, Bruce Lee, es que decidió cambiar su nombre y con ello, también comenzó su carrera delictiva. Adorador del fuego, comenzó a incendiar todo tipo de cosas sin importarle que el siniestro pudiera cobrarse la vida de alguna persona.

Ya con 10 años prendió fuego un comercio, en el cual solo hubo pérdidas materiales y sin heridos, pero en junio 1973 se registró su primera víctima fatal. Se trató de Richard Ellerington (6), quien quedó atrapado en su habitación cuando el resto de la familia escapó del incendio.

Bruce Lee: más víctimas en la lista

Meses más tarde, se agregaron a la lista de muertos Bernard Smythe (72) y David Brewer (34), quienes fallecieron en sus respectivos departamentos a causa de la acción de Lee, que sabiendo que ambos vivían solos, aprovechó la situación y prendió fuego esos inmuebles.

A finales de 1974, la víctima de turno fue Elizabeth Rokahr (82), quien era viuda y tenía problemas motrices, murió cuando se prendió fuego su casa en la noche, por la supuesta presencia de un cigarrillo.

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